CAP
2005 #201
Entrevista Arquitecto Javier Artadi
Sobre arquitectura en Latinoamérica y el Perú
En Latinoamérica; ¿Es posible ir desarrollando la arquitectura con las nuevas tecnologías y modas que imponen esta era del conocimiento y globalización, pero sin olvidar nuestro pasado arquitectónico?
Lo interesante del comienzo de este nuevo siglo es que a la vez que el mundo se hace más pequeño y nos parecemos más, también se define más lo regional y propio, es decir quedan más claras nuestras diferencias.
Semejanzas y diferencias parecen ser los conceptos distintivos de este momento de la historia.
En este contexto habrá ideas generadas y compartidas por todos y otras singulares y propias de cada cultura.
A partir de su experiencia personal ¿Qué es o qué significa hacer arquitectura en el Perú?
En mi caso nunca he estado muy preocupado por hallar la diferencia lógica a mi realidad en el Perú, sobretodo por que pienso que la propia realidad condiciona mi idea de arquitectura. Por lo tanto, mis trabajos revelan algún tipo de arquitectura peruana; seguramente con sustancias universales pero también con reacciones a una realidad cultural y económica singular.
¿Cuales son los desafíos o tareas que tienen por delante los arquitectos aquí en el Perú y en Latinoamérica?
Deben ser idénticos a los de cualquier arquitecto en el mundo: estar preparado para responder seriamente a cualquier tipo de encargo y estar conciente de que el camino del desarrollo profesional e intelectual es muy largo.
¿Considera que hacer arquitectura en nuestro país se ha convertido en un afán puramente formal, estético, y que los proyectos y construcciones no llevan ningún mensaje ideológico?
Creo que es una cuestión de estadística: en comparación con otros países de la región, en el Perú hay menos arquitectos interesados en el poder cultural de la arquitectura que aquellos que la consideran solo como una forma de ganarse la vida.
En cierto sentido adolecemos de la falta de fe en la arquitectura como disciplina cultural y como una herramienta que puede modificar o corregir la realidad.
¿En algún momento de nuestra historia, a partir de la colonia, se llego a producir arquitectura que pueda ser considerada como “nuestra arquitectura”?
El caso que mejor conozco es el de la arquitectura limeña actual: esta no solo manifiesta un nivel de calidad per sé sino que explica también aquello que la diferencia en el contexto mundial: su ubicación en una franja costera desértica y por lo tanto más libertad al momento de dimensionar espacios y aberturas y una materialidad continua como pocas gracias al alto nivel de ejecución manual de nuestros constructores en el acabado tartajeado de muros y paredes.
En cualquier exposición o publicación internacional de arquitectura es fácil distinguir este tipo de arquitectura peruana contemporánea.
¿Qué opina de las Bienales de arquitectura en Latinoamérica, usted les asigna un balance positivo o negativo, alguna innovación o sugerencia propondría usted al trabajo de estas?
Las bienales de arquitectura miden semejanzas y diferencias en el marco de un nivel de calidad arquitectónica superior.
Si la presentación de obras peruanas contemporáneas refuerza estos conceptos entonces siempre creeré que el balance es positivo.